Cuando se dice NO es NO

Yo tenía 15 años cuando me violó un hombre de unos 50 años, yo soy un hombre también. Actualmente tengo 35 años.

El caso es que empezó como una relación consentida. Supongo que muchas personas no conocéis el termino cruising, es cuando se «liga» con otra persona de tu mismo sexo en determinados lugares para tener una relación sexual. Este sitio fueron los servicios públicos de la Estación de Chamartín en Madrid. Una vez que tuvimos el acercamiento en los servicios, me comentó que él tenía su camión aparcado en el exterior del edificio y que nos fuéramos allí. Era casi mi primera experiencia sexual y decidí acompañarle.

Una vez dentro y tras desnudarnos, él empezó a decir que tenía que penetrarme y yo le decía continuamente que NO, que no quería, que me dejara… Él hizo caso omiso de mí, decidió que lo más importante era su necesidad y no yo. Me hizo mucho daño, tanto que aún a día de hoy me cuesta tener relaciones sexuales con penetración, me repele.

Con mi pareja me cuesta mucho pero tengo la suerte de que él sabe por qué es, pero aún así siempre me sabe mal tener que poner límites.

No es algo que suela ir contando a todo el mundo, cómo supongo que le pasa a mucha gente. Lo saben mis amistades más cercanas, pero a mi familia nunca se lo he contado… Creo que el contarlo siempre me ha ayudado a enfocarlo y a darme ánimo para que la gente pueda conocer que somos muchas las personas las que hemos sido agredidas de una manera u otra.

Publicado el 4/10/2012