Cuatro agresiones sexuales

Que la dicente ha sido objeto de cuatro agresiones sexuales por parte de XXX, que el día XXX de XXX de 2005 sobre las 19:00 horas llegó al domicilio en el que convivían, que había discutido previamente con XXX porque éste no le dejaba que fuese a ver a su padre.

Que XXX la sorprendió por las escaleras, que se empezó a poner histérico, que la dicente subió rápido, que XXX intentó quitarla el pantalón estando en la casa, en la habitación, que el piso lo compartían con más gente.

Que la dicente iba con unos leggins negros, que XXX le dijo que quería ver con quién había estado, que según él ella había estado con otro hombre, y que ella le respondía que eso no era cierto porque ella estaba embarazada y esperaba un hijo de él. Que XXX le quitó los pantalones y le dio un codazo en la barriga, que la dicente llamó a su padre, que XXX pensaba que la dicente había estado con otro hombre. Que XXX le dio una cachetada, que cuando la declarante se encontró con su padre éste vio el golpe y le dijo que se fuera a vivir con él, que la declarante se fue en coche con su padre. Que XXX en el forcejeo la tiró sobre la cama, que XXX le decía: «déjate ver», que la dicente no quería que la viera, que su único miedo era no perder a su bebé, que XXX olía a cerveza, que la declarante después se fue a casa de su padre.

Que el 3 de diciembre de 2005, cuando la declarante ya había dado a luz, XXX se presentó en el domicilio del padre de XXX donde la declarante estaba, que volvieron de compras del Carrefour sobre las 17:00 horas con XXX, en donde habían estado comprando cosas, que éste cogió al niño, que la dicente le dijo que se lo diera, que el niño también había ido de compras con la dicente y con XXX, que la declarante quería que XXX diese al niño.

Que subieron a la casa, que XXX dejó al niño en la cuna, que la dicente quería atender al niño, que XXX le dijo que dejara al niño en la cuna porque quería hablar con ella, que XXX le dijo que estaba muy bonita, que XXX entonces ya estaba con otra mujer y la dicente le dijo que la dejara tranquila, que XXX le dijo que dejara al niño, que la tiró a la cama, que XXX la agarró del pie, que la dicente le dijo que la dejara y la soltase, que entonces XXX le dijo que era suya y de nadie más, que si no estaba con él con nadie más, que si no la mataba. Que la declarante llevaba unos pantalones jeans, que XXX le rompió el broche del pantalón y le dejó marcas en la cintura a consecuencia de la fuerza que empleó para arrancárselos, que el broche era metálico como el de la ropa de los bebés, que era de clip, que la dicente estaba muy nerviosa, que XXX le dijo que o se dejaba o la quitaba el niño, que XXX le pegó dos cachetadas y le quitó el pantalón del todo y la violó, que la penetró y eyaculó dentro, que la dicente no fue al hospital, que la marca del pantalón se la vio su madrastra cuando la dicente salía del baño, que la declarante le dijo que no pasaba nada, que se metió a la habitación, que su madrastra quiso indagar más, que se quedó con la curiosidad y le preguntó qué le pasaba, que la declarante no quería contar nada pero su madrastra sospechaba que le ocurría algo. Que su madrastra se llama XXX de los XXX, que su padre no vio la marca, que finalmente la declarante no contó nada de lo sucedido ni a su padre ni a su madrastra.

Que la declarante sufrió heridas en la vagina a consecuencia de la penetración, que estuvo sangrando dos días, que se las curó con una crema que le habían dado por una infección que tuvo durante el embarazo.

Que el XXX de XXX de XXX la dicente había quedado con XXX en el juzgado para arreglar unos papeles sobre la nacionalidad de su hijo, que al salir del juzgado XXX quería acompañar a la dicente a casa, que la declarante se montó en un taxi y XXX con ella, que en la calle XXX le arrebató al niño, que XXX quería subir a casa, que la declarante le pedía el niño a XXX, que le dijo que en la casa no estaba el padre de la declarante, que XXX le dijo que subiera a la casa que él quería estar con su hijo, que la dicente tenía miedo de que volviera a suceder algo como anteriormente, que XXX la amenazó con quitarle al niño. Que esas amenazas consistían en que XXX le decía que como la declarante era menor de edad el niño se lo iban a dar a él si lo reclamaba, que él tenía todas las de ganar. Que esto atemorizaba a la declarante porque no quería perder a su hijo teniendo un total la ley española le amparaba o no.

Que a consecuencia de estas amenazas la declarante accedió a subir a casa con XXX, que la dicente intentó por todos los medios que XXX no entrase en el interior del domicilio y en la puerta de entrada le dijo a XXX que le diera al niño, pero que éste se negaba por lo que tuvieron que entrar.

Que la declarante al fin entró en la casa y le dijo a XXX que se fuera, que XXX puso al niño en la cuna y la declarante quería cogerlo pero tenía miedo de entrar en la habitación por lo que había sucedido la vez anterior. Que la declarante quería coger a su hijo con la esperanza de que al ver a su hijo en sus brazos XXX no procediese a actuar como la vez anterior.

Que XXX no quería que la declarante cogiera al niño, que XXX entonces la agarró por los brazos y le dijo que estaba muy esquiva, que la dicente le dijo que no quería saber nada de él, que XXX le dio una cachetada en la cara que le dejó una marca en el ojo derecho y la tiró a la cama, que la declarante llevaba medias y XXX se las arrancó, que llevaba como unos leggins negros y una blusa larga tipo vestido y unas botas blancas, que XXX le rompió las medias por la parte de la ingle, zona genital, que las medias eran muy finas y se deshicieron, que forcejearon, que la cogió de las manos, que el niño estaba llorando y la dicente también, que le decía a XXX que la soltara que el niño lloraba, que XXX la violó y eyaculó, y que cuando terminó le dijo «ves lo fácil que era, por qué no lo puedes hacer por las buenas», que ese día la dicente también sangró un poco, que le dejó unas marcas en las piernas y las manos, que tenía un morado en la pierna izquierda, que ese día fue más brusco y la lastimó mucho, que la dicente fue a bañarse rápidamente porque se sentía muy sucia, XXX se vistió y se fue. Que luego la declarante se acostó en la cama con su bebé, que la dicente pensaba que si XXX le hacía eso a ella no quería imaginar lo que haría con su bebé. Que después de esto las marcas en las muñecas las vio el padre de la declarante, que su padre le dijo que le contara lo que le había pasado, que su madrastra habló con la dicente quien se puso a llorar, que la dicente, no les contó nada que sólo dijo que XXX la había agarrado por los brazos, que el día que sucedió esta violación XXX no había bebido, que sí que consume drogas como cocaína y que puede que hubiera consumido pero la dicente no lo sabe.

Que el día XXX de XXX de XXX la dicente volvió al juzgado con XXX a recoger unos papeles, que XXX se ofreció a llevarla a casa y le dijo que quería subir a ver al niño, que la declarante accedió ya que su madrastra estaba en el domicilio, que subieron a la casa, que su madrastra le dijo que se iba a trabajar, que la dicente trató de que se quedara pero ella no lo entendió y se fue, que la dicente quería que se fuera XXX, que la declarante tenía miedo a que XXX se enfadara, que XXX le dijo que sabía que no quería que estuviese allí, que no quería que estuviera con su hijo, que el día que quisiera le quitaba al niño, que era una puta culi-cagada, que otra vez comenzó a enfadarse XXX y la amenazó con quitarle al niño, que la declarante tenía al niño en brazos y XXX trato de quitárselo, que XXX la dio una bofetada, que XXX la empujó a la cama con el niño, que XXX le dio otra cachetada, que la dicente lloraba y le decía que la soltara que iba a lastimar al niño. Que la dicente lloraba constantemente, que XXX puso niño en un rincón de la cama y le dijo a la declarante que por qué era así, que no quería las cosas por las buenas, que la dicente le dijo que no la lastimara que lo hiciera por el niño, que XXX le dijo que era su mujer y que estaba con él cuando él quisiera, que la declarante continuaba llorando, que la dicente ese día llevaba vestido y botas, que no llevaba medias, que ese día XXX también la penetró, que también la lastimó, que no la dejó marcas, que la cogió por el cuello pero no «duro», que con XXX encima la dicente no podía moverse, que XXX vio que la declarante lloraba, XXX la penetró pero no eyaculó dentro, que XXX empezó a gritar muy enfadado: «concha tu madre, tú siempre por las malas, todo toca forzarte, con lo fácil que es hacerlo por las buenas», que luego XXX se fue, que ese día no le dejó marcas.

Que no ha habido más agresiones sexuales que las narradas, que cuando XXX le dio las cachetadas la segunda vez le dejó un poco de marca en la cara, a excepción del moratón en el ojo derecho que le ocultó a su padre y a su madrastra con maquillaje. Que estos hechos no los ha denunciado antes porque tenía miedo de que XXX le quitara a su hijo, que XXX la decía que tenía todas las de perder, que la declarante desconocía las leyes de este país.

Que a raíz de la última violación la declarante dejó de comer entrando en un estado de depresión y que su madrastra al verla así por muchos días comenzó a preguntarle de manera insistente que qué le pasaba, que por qué estaba así, que un día ya no pudo más y se lo contó todo, que se lo contó a su madrastra que le dijo que sospechaba que le pasaba algo, que no se preocupara que no la iba a quitar al niño y que iban a poner la denuncia, que la declarante ya no podía más y que decidió poner la denuncia.

Que el día que le contó a su madrastra lo sucedido fue el mismo en que interpuso la denuncia.

Publicado el 28/02/2012