Lo íntimo te pudre cuando significa lo tapado

Hay que ir a por el violador. Por lo que te hizo a ti, pero también porque un violador no suele, si puede, quedarse en una sola vez. Ahora tengo 31 años y hasta hace uno no empecé mi camino real de recuperación. Quise ir a por él, pero se me fue la ocasión. Murió justo cuando había reunido las fuerzas, el apoyo y los medios, dieciséis años después. Se me fue la ocasión de ponerlo delante de un juez, de destapar en el pueblo su repugnante acción y de, tal vez, tirar del hilo de otras que probablemente (una que yo haya llegado a saber) llevó a cabo a lo largo de su vida. Pero aquí no acaba todo. Cualquier víctima tiene derecho a recuperarse, y en ello estoy. Me violaron con 14 años, alguien muy cercano a la familia. Hay que acabar con esta pandemia, y sacar adelante iniciativas que ayuden a recuperarse a quienes tuvimos que sufrir aquello que jamás debió haber ocurrido.

Publicado el 27/02/2012