Lo que pasa es que eres un violador

Trato de no pensar en lo que me ocurrió pero de cuando en cuando el recuerdo reaparece y por eso es que decidí escribir este testimonio. Llámenme XXX, tengo 23 años y en ese entonces tenía 18 años recién cumplidos. Mi novio, llamémosle XXX, tenía 25. Nosotros manteníamos relaciones sexuales frecuentemente, desde que empezamos a salir. Nunca hubo nada extraño ni inusual, salvo algunos sustos por retrasos en mi periodo, aunque nunca quedé embarazada.

Él, al ser mayor que yo, solía ser dominante. No en el sexo necesariamente, sino en situaciones cotidianas. Me prohibía fumar, tomar, tener ciertas actitudes, entre otras cosas, incluso cuando él lo hacía yo no le reclamaba. Ahora que lo pienso, tal vez quería demostrar que tenía poder sobre mí.

Un día estábamos en su casa, era un día normal. Íbamos a tener sexo. Él estaba de pie detrás mío y empezó a besarme los labios, el cuello, tocar mis senos. Me bajó el pantalón y la ropa interior y me penetró. Después de unos segundos sacó su pene de mi vagina y extrañada le pregunté qué pasaba. Sin decirme nada, apoyó su antebrazo en mi cuello con fuerza, obligándome a doblar todo el cuerpo formando casi un ángulo de 90º. Sin previo aviso me penetró por el ano, de una sola embestida. Nunca habíamos tenido relaciones anales y en alguna ocasión habíamos hablado de eso y le dije tajantemente que no lo había hecho y no quería hacerlo. Hasta el día de hoy no entiendo por qué o qué fue lo que lo llevó a hacerme eso a mí, su enamorada, a quien se supone que amaba.

Después de penetrarme me quedé paralizada, gimiendo de dolor y con lágrimas corriendo por mis mejillas. Salí de la habitación y me encerré en el baño por casi una hora. Llorando. Me revisé y ví que tenía bastante sangre y me asusté, sentía un dolor profundo en toda esa zona también. La sangre seguía saliendo y no podía dejar de llorar, hasta que me dio un ataque de ansiedad y no estoy segura si me desmayé, pero me quedé inmóvil un largo rato.

Cuando salí del baño él actuaba como si nada hubiera pasado. Me fui a mi casa y lloré el resto del día y de la noche. Nos vimos 2 días después y yo sentía demasiado odio hacia él. Estaba confundida porque hasta ese momento se suponía que lo amaba y él a mí. Él, como siempre, actuaba normal hasta que después de un rato me dijo «¿Qué te pasa?». Sentí demasiada cólera ante su pregunta. «Me violaste, eso pasa. Pasa que eres un violador», me arrepiento de no haberle dicho eso. En ese momento, solo me puse a llorar y le dije «¿Por qué me hiciste eso?». «Eso». No me respondió y todo lo contrario: Se molestó conmigo por ponerme histérica «de la nada».

Pensé en denunciarlo, pero ¿quien me iba a creer? Todos eran testigos de que éramos enamorados. Nuestras familias, mis amigos, sus amigos, nuestros amigos. Qué hubiera pasado si de la nada iba y decía «XXX me ha violado» Nadie me creería. Pensarían que habíamos tenido una pelea y que yo quería difamarlo o hacerle daño.

Nunca hablamos de ese día y nunca he hablado de ese día con nadie. Pocos meses después terminamos. A raíz de la violación (primera vez que lo llamo así) la relación cayó en picada. Por cualquier cosa me molestaba con él y me ponía histérica. Era obvio, tenía toneladas de resentimiento guardadas. Creo que aún me queda un poco.

Publicado el 7/09/2015