Marcó mi relación con las personas, sobre todo con hombres que han sido mis parejas.

Mi primer abuso sexual, ocurrió cuando tenía apenas cuatro años y, claro no entendí nada. Un primo de mis vecinos vino a hacer la mili a mi pueblo. Solía ser muy amable conmigo. Mi familia estaba demasiado ocupada… mi madre tenía demasiados hijos… mi padre trabajando… yo era la tercera de 8 hermanos. Éste cabrón violador o abusador, tenía 20 años. Jugábamos todxs lxs niñxs con el porque tenía iniciativa y sabía lo que nos gustaba. Un día nos llevo al monte, a merendar. A mí me llevaba siempre en sus hombros y confiaba plenamente en él. En el monte y mientras jugaba con el resto de mis amigxs, me llamó, me apartó a un recodo en el cual había una pequeña gruta. Entró llevandome de la mano en la gruta, se sentó. A mí me sentó en sus rodillas y… comenzó a hablarme susurrando… «mira qué cosa tan bonita te voy a enseñar… tócalo, es un conejito…» sus palabras casi me hacen vomitar. Cuando miré a lo que él se refería, ví algo viscoso que me daba asco tocar e inmediatamente salí corriendo… no me buscó (menos mal) y nunca más me volvió a dirigir la palabra, ni yo a él.
Pero no queda todo ahí.
La segunda vez tenía once años. Un tipo cliente de mi abuelo, al que conocía por ésta razón (viviamos en un pueblo y todo el mundo se conocía, además al ser cliente de mi abuelo, creo que se tomó cierta confianza), pasó con su coche por el centro donde yo estudiaba. Aquel día iba otro señor con él y yo subí atras. Al día siguiente, no iba nadie con él y, creí que la confianza de haber subido en su coche el día anterior me permitía subir delante. Nada más arrancar de nuevo el coche comenzó a meterme mano. Entre las piernas. Tocaba mis pechos. Yo le pedía llorando que no hiciese esas cosas y pellizcándole la mano, se la volvía a dejar en el volante. Él, continuaba, no le bastaba que yo le suplicará, llorará, le hice heridas en la mano… y continuaba… Pensé en tirarme del coche, aunque después también pensaba que iba a ser peor porque podría parar el coche (era una carretera nada iluminada) en un recodo, buscarme y ni siquiera podía imaginarme que podría ser lo que pasará. Estuvo todo el tiempo, tocando mis partes más intimas. El viaje lo hizo a veinte por hora… no sé el tiempo que pudimos permanecer en el coche, me parecieron horas. Mientras tanto, me contaba que conocía a mi abuelo, a mi abuela, a mi madre a mi padre… a TODOS…. y después llegamos a casa. Me dijo que le diera saludos a mi familia (como si no hubiese pasado nada…) y claro, cuando bajé del coche, ni siquiera saludé a mi familia, subí a mi cuarto y empecé a llorar… nunca les conté nada ni del anterior abuso ni de éste a mi familia, ni a nadie.
Cuando tenía 15 años, un chico de 22 me pidió salir. Yo acepté. Sólo llevabamos saliendo dos días. Me invitó a pasar el domingo a casa de un amigo. Ya verás, vamos a comer, a bailar… me imaginé que iba a vivir mi propio cuento de princesa… jamás imaginé que pasaría lo que pasó. Cuando llegamos a la casa, no había luz. Todas las persianas bajadas. Al fondo ví una luz (era un patio) y me dirigí hacia allí (sabía que allí habría un baño y me estaba haciendo pipí) al salir, él me estaba esperando el la puerta. Miré hacia la casa y continuaba a oscuras. Me imaginé un cuento y sufrí una violación. Me dijo que entrara en la casa, me llevó a la parte alta (donde estaban los dormitorios) todo a oscuras. Me arrancó la ropa, me violó… yo lloraba y le golpeaba el pecho… dolía tanto que creía me iba a desgarrar por dentro… lloraba y llamaba a mi mamá… gritaba de dolor y me decía: «chilla, chilla, que nadie te va a oir»… pánico, terror, dolor, humillacion, tristeza… era mi «primera vez» … joder… al terminar me dijo «te lo has pasado bien?»… NO ENTENDÍA NADA!!!… le díje que sí… con una voz que no me salía del cuerpo. Le díje que era muy tarde y tenía que ir a casa. Me acompañó todo el camino de regreso, me dejó en casa, se despidió con un beso que me produjo un asco repugnante. Al día siguiente me llamaba por telefono y yo me escondía. Si lo cogían mi madre o hermanos… ¿donde está XXX, que la llaman?… no decía nada y a él le decían que no estaba en ese momento, que llamara más tarde. Así le evité durante mucho tiempo. Al final me encontré con él… y no volví a verle.
Estas tres situaciones en mi vida han determinado mi conducta hacia mis parejas (y todo lo que ello supone) el resto del tiempo y sólo hará un año es cuando he visto con absoluta claridad, hasta qué punto me hicieron daño estos abusos y violaciones (porque después pasaron más)… pero, claro en mi cabeza lo único que a mi me quedó claro entonces (hoy tengo 50 años) es que si quieres tener una relacion con un hombre, con una pareja, primero tienes que darle sexo (quieras o no) y después es posible hablar, ir al cine, otras cosas… Mi vida ha sido tremendamente dificil y no puedo más. Ahora sé más o menos, protegerme y no estar expuesta. Ahora con 50, casi 51 y me temo que estoy demasiado cansada. Aunque no me quede nada por lo que vivir, salvo investigar el discurso patriarcal y no sé si tendré fuerzas suficientes… al menos lo intentaré. Muchas gracias por tener un espacio donde poder explicar ésto. Me gustaría, si puede ser, hacer alguna terapia… pero no sé de que forma, ahora con la edad que tengo!!!… ya no puedo denunciar… los delitos han prescrito. Entonces era inimaginable poder denunciar. En fin… mchas gracias por tener un espacio en el que contar un poco el transcurrir de mi existencia.

Publicado el 5/09/2014