Solo dos calles y llegaba a casa

Volviendo de un boliche a casa, decidí volverme caminando porque no tenía mucha plata, tomando precauciones como mirar que no me siguiera nadie y que las calles estuvieran iluminadas… me faltaban 2 cuadras para llegar a casa. Siento que alguien corre y no alcanzo a voltear que tenía un arma en la espalda y un hombre asegurándome que me mataría si lo miraba, me redirecciona hacia un descampado cerca y me viola brutalmente dejándome semi desmayada, no se cómo pero pude despertame nuevamente y le pedí de mil formas (hasta diciéndole que pensara en su madre, hermanas o familiares mujeres) pero no me soltó, me penetró analmente y me golpeó la cabeza fuertemente. Gracias a Dios logré que me soltara y corrí en busca de ayuda, un hombre que pasaba me llevó a un hospital. Buscando ayuda en el hospital recibí malos tratos de enfermerAS con frases como «y que hacías sola a esta hora», «nena deja de llorar que hay pacientes al lado», o «dale, bájate los pantalones». Luego recibí la ayuda necesaria (médica, psicológica y policial) pero en ese momento en donde debí estar más acompañada, solo hizo sentirme más culpable y mal. AHORA mucho mejor y recuperada, estudio para ayudar a mujeres como yo que sufrieron y sufren maltratos luego de traumas como el que yo y muchas vivimos, para acompañarlas y guiarlas en procesos que son muy necesarios pero fuertes de sobrellevar en esos momentos. JUNTAS PODEMOS, NO DEBEMOS CALLARNOS!

Publicado el 7/09/2015