Vergüenza y dolor

Tenía 19 años era virgen y vivía feliz con mi hermana y mis padres en nuestra casa, pensaba que era afortunada porque nunca nos faltó nada, para mi hermana y para mí todo era perfecto hasta que un día de enero decidí con mi hermana reunirnos con una amiga del colegio y hablar como solíamos hacerlo, compramos licor, estábamos en mi casa, mis padres estaban de viaje, solo estábamos mi hermana y yo, terminamos entre las tres el licor que habíamos comprado, estábamos bien y ya era tarde, mi amiga llamó a su primo para que la recogiera ya que ella vivía en su casa y estaba lejos para irse sola, después de un rato llegó su primo en su auto y nos lo presentó, recuerdo que me cayó bien, tenía 24 años, parecía simpático, nos hizo reír, estábamos todos felices, él decidió comprar más licor, fue solo en su auto, llegó, era poco más de las 8 de la noche y pusimos música empezamos a beber y a beber, cuando ya me sentía mal fui al baño, me lavé la cara, regresé con ellos, todo parecía tranquilo hasta que perdí la conciencia. Lo último que recuerdo fue que estaba cambiando la música y que mi amiga y mi hermana se fueron a dormir, me dejaron sola con él y no recuerdo más, solo sé que desperté por el dolor pero aún no era consciente del todo, parecía un sueño, una pesadilla, no tenía control de mi cuerpo pero sentía mucho dolor en mi vagina, un dolor muy fuerte, nunca había sentido tanto dolor en mi vida, no supe más, solo sé que desperté en mi cama asustada y adolorida, mi amiga y su primo se habían ido ya, mi hermana seguía durmiendo. Me levanté de mi cama fui al baño y vi que mi ropa interior y mi pantalón tenían sangre, me di cuenta de que ese maldito tipo me había violado, estaba en shock, no podía creerlo, comencé a llorar desconsoladamente por el dolor, la vergüenza, el miedo, la rabia, mi mundo se desmoronó, se hizo pedazos, quería morirme, ese tipo se llevo mi virginidad y una parte de mí murió aquel día …

Después de eso todos los días eran una tortura, sentía mucha culpa, llegué a pensar que yo era la culpable, pero ahora sé que no, que nada justifica que alguien se aproveche de una persona solo porque está ebria, es lo más bajo y ruin que puede hacer un hombre, eso es de cobardes. Lamentablemente no lo denuncié, decidí callar por mis padres, no quería causarles ese dolor, solo se lo conté a mi hermana, me apoyó mucho pero aún me arrepiento de no haberlo denunciado por miedo y vergüenza, decidí llevar sola todo ese dolor. Con el paso del tiempo comencé a olvidar poco a poco, fue un proceso muy largo y difícil pero no podía ni quería darme por vencida, no iba a permitir que ese maldito me arruine la vida, así que tomé la decisión de salir de ese hueco, decidí vivir…

Han pasado 7 años y aún me acuerdo, pero ya no siento odio ni dolor, aprendí a perdonar y ahora soy libre… Espero que mi testimonio ayude a otras personas que hayan pasado por una violación, que sepan que se puede salir de esto. Mujeres, eso podemos hacerlo, somos fuertes, no debemos permitir que nos destruyan la vida, debemos ser valientes porque todas merecemos lo mejor, somos valiosas y merecemos ser felices como todos. Un beso y un abrazo a todas.

NO ESTAMOS SOLAS…

Publicado el 7/09/2015