Violación y drogas

Hola, me da verguenza contar lo que me pasó, pero siento la necesidad de hacerlo porque ¡no puedo más! Soy boliviana de nacimiento, a los 28 años me fui a Argentina a trabajar, estuve 2 años, empecé a trabajar en un hotel en Santa Teresita, queda en la costa de Argentina. Conocí a muchas personas buenas y malas, jamás me imaginé que esas amistades, en particular esa amistad, con esa persona que aparentaba ser buen amigo, comprensivo, respetuoso, me iba a marcar mi vida. Me trataba muy bien, se preocupaba por mí, me hablaba de Dios, empezó a invitarme a su casa, hablábamos de temas interesantes como el maltrato a la mujer, a los niños, ¡pensé que era una persona realmente consciente pero me equivoqué! Un día me invitó a su casa, me dijo que esperara en el cuarto, luego puso encima de la mesa un paquete, lo desenvolvió, era un polvo blanco, él me dijo que era cocaína, me preguntó que si quería, le dije que no, que jamás probaría esas cosas, él se aproximó a la mesa y se metió por la nariz, me miró y me dijo que no me haría nada, me agarró y me lo metió por la boca, no pude salir de su cuarto para escapar, en mis adentros empecé a tener miedo pero traté de disimular porque sentía que si reaccionaba de otra manera me iba hacer daño, me dijo que ya no tenía salida, que era muy tarde para escapar, me agarró y me empujó a la cama, lo miré con tanto miedo que aunque gritara nadie me escucharía, y para no sentir el daño que él me iba a hacer agarré ese polvo y me lo metí por la boca, quedé casi inconsciente, inmovilizada sentí todo lo que él hacía conmigo, no podía hablar, abrí mis ojos y vi que él se drogaba más y más, era como ver a la muerte en persona, lo único que hice en esos momentos fue pedir a Dios que me ayudara, que ese hombre no me matara. Después de ese suceso quedé como muerta en vida, sentí durante mucho tiempo culpa, me di cuenta de que ese hombre era un drogadicto, un enfermo, un loco porque mientras él me violaba se ponía a rezar. Hasta ahora no puedo superar todo lo que me pasó, es tan difícil seguir viviendo, parezco un zombie, perdí el sentido a la vida, mis sueños, mis metas se murieron, necesito ayuda, mi familia nada sabe de lo que me pasó pero les digo algo, es tan terrible pasar por estas cosas que lastiman y dejan marcas. Les pido me ayuden, no sé a donde acudir, actualmente estoy en Bolivia.

Publicado el 27/02/2013